Electrónicos

Panasonic Lumix LX7, una nueva pequeña gran cámara.

Continuando con el lanzamiento de Panasonic, ahora hablaremos de la Lumix DMC-LX7, que entrega una óptica más luminosa, vídeo Full HD, ergonomía mejorada y un tanto más de velocidad, pero se nos quedó en el tintero la posibilidad de contar con un sensor más grande.

Hace relativamente poco tiempo las Lumix LX eran la meta a alcanzar por el resto del segmento de las compactas de gama alta. Sin embargo eso quedó claramente en el pasado, ahora la mayoría de firmas han plantado su bandera en esa cima.

Justo por eso se esperaba mucho de la recién anunciada Lumix DMC-LX7 echa por tierra las especulaciones más atrevidas y en gran medida opta por seguir la misma línea. En la que por supuesto hay muchas novedades, pero la apuesta por un sensor de tamaño muy similar al de la LX5 la condena a la similitud.

Hasta ahora la familia LX se basa en cuatro pilares: un sensor más grande que el de la mayoría de compactas, controles manuales, captura en formato RAW y una óptica de calidad con un angular luminoso.

Lo cual se conserva en está ocasión sin embargo es el objetivo el que ahora parece asumir un mayor peso en el conjunto. El zoom sigue sin ser espectacular pero resulta aceptable, con unas focales equivalentes a 24-90 milímetros ayudadas por una función de zoom inteligente capaz de alargar este alcance sin sacrificar apenas la calidad de imagen.

El principal cambio llega de la mano de la luminosidad, comprobada con una apertura máxima de f1.4 de este objetivo. De hecho, se trata de la óptica integrada con el rango de aperturas (f1.4-2.3) más luminoso del momento. Pero como finalmente lo más importante son los resultados, habrá que esperar a tenerla en las manos.

Un filtro de densidad neutra integrado (que cuenta con un botón exclusivo) hace que el exceso de luz (la obturación máxima es de 1/2.000 de segundo) no acabe con las ganas de sacar partido del control de profundidad de campo que proporciona ese diafragma tan abierto.
Un punto a resaltar; que puede ser como la cereza en el pastel para los fans de este tipo de cámaras, es un anillo mecánico que permite seleccionar la apertura del diafragma.

El nuevo modelo apuesta por un CMOS de 10 Megapixeles, grabación de vídeo Full HD y un disparo en ráfaga de hasta 11 fotogramas por segundo sin enfoque continuo o de 5 disparos por segundo con él. El ruido está bien controlado hasta 800 ISO, los JPEG muestran cierto sobreprocesamiento y el rango dinámico sigue siendo mejorable sobre todo en lo que respecta a las luces altas de la imagen.

Contra la moda que parece imperar, Panasonic ha decidido no aumentar el tamaño del sensor en la Lumix DMC-LX7 y apostar por una óptica más luminosa. Una estrategia interesante si de lo que se trata es de mantener el tamaño comedido de la cámara, ofrecer un angular de 24 milímetros; cosa que sería un tanto complicada con un sensor más grande, y mantener la calidad a base de no tener que subir la sensibilidad.

Pese a ello, y aunque la óptica es siempre determinante, a estas alturas es de sobra sabido que un sensor más grande suele traducirse en más calidad de imagen; y es justo aquí en dónde la LX7 tiene un arduo trabajo por hacer para demostrar que es la excepción a la regla.

Fuente: Xataka