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La Transformación del Negocio y la Modernización de las Aplicaciones

Micro Focus®  proveedor líder de aplicaciones de Modernización, Testing y Software de Gestión, presenta este artículo  escrito por Jorge Dinarés, Presidente Internacional de Micro Focus que se me hace interesante para los desarrolladores de las empresas.

El año 2009 fue un año sin precedentes en el mundo de las Tecnologías de la Información: el recorte presupuestario que se aplicó a todos los ámbitos en casi todas las empresas de la mayor parte de los sectores afectó también, como no podría ser de otro modo, a los presupuestos de TI. Por primera vez en los últimos 20 años, el gasto informático decreció frente al del año anterior con el hardware y software liderando esa caída. Tras un año de recortes tan importantes se esperaba que el 2010 fuera una etapa de recuperación. Aunque eso no está sucediendo en todos los sectores, es cierto que los CEO de la mayor parte de las empresas parecen convencidos de que “una vez realizada la necesaria reducción de gastos, es el momento de plantearse el modo de regresar a la senda del crecimiento, de adquirir nuevos clientes, de desarrollar nuevos canales que permitan extender la cobertura de mercado, de incrementar y mejorar el servicio al cliente, es decir, de ganar cuota de mercado. La Transformación del Negocio no es opcional, es esencial”. Por lo tanto, la innovación ha recuperado sus cuotas más altas de protagonismo.

En este contexto la agenda del CIO alcanza un nivel de complejidad aún mayor del que ya tenía hasta ahora. El CIO no sólo debe reducir los costos, mitigar riesgos y  garantizar la calidad del servicio al negocio, sino que también debe dotar a la función de TI de la suficiente agilidad para que pueda jugar un papel determinante en el proceso de innovación que la mayoría de las empresas demandan hoy. Pero ¿cómo poder innovar si los presupuestos de TI se mantienen en los niveles del pasado año? ¿cómo innovar si entre 80 y 90% del presupuesto está destinado a mantener el negocio en su actual versión y sólo entre 10% y 20% está disponible para nuevos proyectos (cambiar el negocio)? Sólo hay una solución: incrementar la eficiencia de los sistemas que soportan el negocio para reducir los costos de operación y liberar así una parte de presupuesto, que pueda aplicarse a aumentar la partida dedicada a nuevos proyectos.

Parece un objetivo inalcanzable pero la Historia está llena de ejemplos en los que barreras más altas que esa han sido superadas, ya sea a través de un cambio de paradigma y/o a la aplicación de nuevas tecnologías. Como ejemplo basta con analizar la revolución provocada por las compañías “low cost” en el sector del transporte aéreo: con las grandes barreras de entrada de ese sector y el costo de combustible siempre al alza, ¿cómo es posible que compañías nuevas puedan ofrecer precios mucho más bajos que las compañías establecidas y consolidadas durante tantos años? Siempre es posible mejorar la eficiencia.

A la hora de analizar una potencial mejora de la eficiencia de TI, parece obligado poner atención en el activo TI principal de las empresas. Este no es otro que sus aplicaciones.  Centrándonos en las aplicaciones, el objetivo de mejorar la eficiencia y el valor aportado por TI pasa por su modernización, para la cual podemos elegir entre tres diferentes estrategias:

  1. Reemplazar las aplicaciones actuales por un paquete de aplicación de mercado. Esta opción no es la de mayor riesgo pero tiene un costo y un plazo de implantación elevados. Un posible problema adicional de esta alternativa es la pérdida de la ventaja competitiva implementada en la aplicación a reemplazar durante los años en que ha servido al negocio y ha evolucionado con él. Los paquetes son soluciones estándares y por ello ofrecen poca o nula diferenciación. Este hecho junto con la dificultad de implementación que suelen representar hace que, según Standish Group y Gartner, 40% de estos proyectos se cancele.
  2. Reescribir las aplicaciones. Esta opción busca el seguir manteniendo la ventaja competitiva de la aplicación actual, rehaciendo los programas en un nuevo lenguaje e incorporando en los mismos las nuevas funcionalidades requeridas por el negocio. Esta opción normalmente se diseña para que la aplicación final pueda ejecutarse en una plataforma tecnológica ágil y más eficiente. El problema normalmente estriba en la dificultad de estos proyectos: el costo y el esfuerzo previstos son siempre infravalorados. No es sencillo entender y reescribir aquellas aplicaciones que han sido desarrolladas y han soportado el negocio durante años. Probablemente ese sea el motivo de que, según Gartner, 75% de esos proyectos fracasen o se alarguen mucho más de lo previsto.
  3. Reutilizar las aplicaciones actuales añadiendo/modificando aquellas funcionalidades requeridas por el negocio pero manteniendo el código que implementa todas las demás y que ya ha sido probado y optimizado durante años. Esta alternativa significa construir sobre aquello de lo que se dispone en vez de desprenderse de ello y empezar de nuevo desde cero. Sin duda, cuando es posible, esta alternativa es la que permite sacar mayor partido de los recursos actuales y, dado que minimiza los cambios, es la de menor riesgo, menor costo y mayor rapidez de implantación. La mayor parte de  las veces, reutilizar es perfectamente posible si de dispone de la tecnología y las capacidades adecuadas.

Por todas estas razones de peso, muchas empresas están optando por modernizar sus aplicaciones utilizando la estrategia de reutilización. En la práctica se trata de encapsular aquellos módulos (funciones) que, desarrollados en lenguajes tradicionales como COBOL, han servido a la compañía durante años y siguen siendo validos para el negocio, y enfocarse en el desarrollo de las nuevas funciones usando Cobol o, aplicando Service Oriented Architecture (SOA), a través de otros lenguajes como .Net o Java.

Dentro de la estrategia de reutilización pueden seguirse dos caminos:

  • Algunas empresas deciden invertir durante un tiempo en la elaboración de la nueva versión de aplicación diseñándola para que sea ejecutable en plataformas como Windows, Linux o Unix, claramente más eficientes que las tradicionales, manteniendo mientras tanto la aplicación en su plataforma tecnológica actual.
  • Por el contrario, otras empresas optan por hacer de inmediato una transferencia de la aplicación actual a una plataforma más eficiente y económica con objeto de poder eliminar cuanto antes la versión antigua y poder así obtener una reducción inmediata del costo de esa aplicación, para después abordar los cambios funcionales requeridos por el negocio. Dado que las reducciones de costo posibilitadas por este cambio de plataforma tecnológica pueden llegar a ser hasta del 70%, la gran ventaja de este camino está en que, de inmediato, se producen ahorros que pueden servir para financiar la modernización de la aplicación.

Este es el camino propuesto por Micro Focus: modernizar las aplicaciones tradicionales haciéndolo en dos fases: una primera en las que se migre la aplicación actual a una plataforma tecnológica más eficiente que permita una reducción inmediata de costos de mantenimiento y operación de la aplicación, y una segunda fase en la que, sacando partido de la productividad aportada por la tecnología Micro Focus, se puedan hacer los cambios funcionales necesarios en la aplicación. El resultado final será una aplicación que dará perfecta respuesta a las nuevas necesidades del negocio conseguida a través de un proyecto autofinanciado por los ahorros generados por la migración a plataformas más eficientes realizada desde el primer momento. Sin duda, una forma de financiar la innovación.