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Productos de Apple destruidos “Por Amor al Arte”

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Vivimos un mundo que esta cambiando constantemente y de manera extremadamente acelerada. No hay mejor ejemplo de esto que la tecnología, en dónde un gadget se vuelve «obsoleto» al año de haber salido al mercado, algunas veces en menos tiempo. Por este motivo, modificar un aparato para hacerlo más lujoso con carcasas de oro y acabados en diamante me parece una pérdida de tiempo y evidentemente, de dinero. Sin embargo, me parece que su corta vida tampoco justifica acciones opuestas, como destruir a los cacharros para atraer más visitas en ciertos vídeos de YouTube. Aunque cada quién puede utilizar su dinero como mejor le plazca, creo que esos aparatos podrían ser donados a personas que realmente los necesiten o simplemente, utilizar el dinero para obras de caridad. Por esta razón cuando me topé con el trabajo del artista Michael Tompert, diferí un poco en su concepción del arte.

iPad por amor a arte

Algunas personas estamos conscientes del maravilloso diseño de los productos de la manzana, pero hay quienes llegan a considerarlos piezas de arte. Es tal nuestra obsesión por estos móviles, que Tromper decidió levantar una crítica a través de los mismos aparatos, creando esculturas de iPods, iPhones, iPads −y otros iProducts− quemados, aplastados y destruidos en general. Con ayuda del fotógrafo Paul Fairchild, Tromper imprimió enormes afiches de los productos para su exposición 12LVE, los cuales podemos apreciar en la galería, pero ¿es cierto que proporcionan «un lienzo para contemplar nuestra relación con el fetiche, la moda, la libertad y la servidumbre», como menciona el artista? ¿O son simplemente una pila de basura electrónica?

iPhone por amor al arte

En todo caso me parece que el mérito más grande se lo lleva el fotógrafo, por sustraer de la destrucción un halo de belleza. Porque aunque la intervención destructiva en los productos fue controlada −podemos observar simetría en los disparos del iPad−, no puedo encontrar nada de original en este trabajo. Desde luego que un aparato producido en masa no puede considerarse arte, aunque su diseño sea único, pero de igual forma es difícil aceptar que su destrucción es una expresión artística. Aunque tenga connotaciones de ira y el arte sea un medio para plasmar esas emociones, el adquirir una serie de artículos solo para acabar con ellos me parece más el capricho de alguién que no sabe que hacer con su dinero. Pero se los dejo a su juicio. vía: http://monkeyzen.com/

"Book Burning" Por amor al arte